jueves, 3 de febrero de 2011

De vuelta a la realidad

Mientras caía en el abismo más grande que pueda existir, decir que me encontraba entre la vida y la muerte seria adornar demasiado la realidad, comencé a fingir que todo estaba bien, construyendo un muro de lágrimas a mi alrededor que me impedían ver que estaba cayendo, pero el tiempo derrumbó esa pared y me hizo estar de nuevo frente a mi triste verdad; todo está mal, es como una reacción en cadena, ¿de qué sirve que hayan un millón de eslabones si el primero está roto?
si hay alguien cerca, por favor, que me dé la mano...

Mundo de Cristal

Cuatro muros y un inalcanzable techo de cristal,
rodeando un frío e inerte suelo gris, así es mi
mundo, habitado por seres sin color.  Una atrapante
inquietud nace en mí, ¿Qué hay del otro lado del
cristal?

Nadie parece notar la existencia de un mundo fuera
del nuestro a pesar de la línea tan frágil que los
divide, la verdad que se me ha impuesto desde mi
nacimiento parece una mentira que no estoy
dispuesto a creer.

A mi alrededor, una felicidad artificial provocada
por párpados cocidos y silencio, atrapado en un
mundo al cual no pertenezco, inmerso en mi finita
existencia, observo; formando parte de una sociedad
que funciona por medio de relaciones, acciones,
sentimientos y emociones prefabricadas que se
repiten en cada uno de mis iguales, me crea un
sentimiento que no conozco, que tan solo puedo
describir como una sensación de que todo está
perturbadoramente como debería.

Ignorando toda regla, me acerco al límite de mi
monótono mundo, desafiando todo aquello en lo que
se supone que creo, decido que el muro de cristal
que rodea a nuestra realidad, es algo que quiero
atravesar.

Frente al reflejo que una tenue luz cuyo origen desconozco
provoca, cierro los ojos y comienzo a correr hacia
la libertad de mi pensamiento; puedo sentir como se
destroza el cristal a mi paso, son los instantes
más largos que he vivido, noto como miles de
fragmentos acarician mi tierna piel, cuando creo
que todo ha terminado abro los ojos y volteo, es
entonces cuando un escalofrío me inunda en un
arrepentimiento tan grande como la satisfacción de
haber logrado salir de aquel mundo que llamaba mío.

El cristal se reconstruye pieza a pieza hasta
quedar exactamente como era cuando yo estaba del
otro lado.

Todo, fuera del mundo de cristal está todo y a la
vez no hay nada...

Perdido entre la sombra de una ilusion, vago con la
idea de encontrar un lugar al cual pertenecer,
fuera del muro de cristal, aquel muro de cristal
que solo puede ser atravesado desde el otro lado,
observo la frágil felicidad de aquellos que no han
abierto sus ojos ante la obvia y fría realidad.
Dormido ante la infinita oscuridad tejida con
preguntas sin respuesta espero, ansioso, por estar
de nuevo en donde todo comenzó, dentro de mí.
Escondido tras un instante de soledad casi infinito
intento recordar cuál era mi propósito.

Indecisión

Consumido por la realidad, rodeado por aquello de lo que intento escapar, en el centro de todo y a la vez tan alejado hasta de mí mismo, aprisionado en un dilema de proporciones equivalentes a mi existencia... No puedo vivir siendo yo, no puedo existir negándome a mí mismo... fluyo a través de cada instante que recorre entre mi principio y mi fin, trazando una espiral paradójicamente infinita, vivo o muerto existo... consciente o no, mi naturaleza me impide no ser libre, ser libre me impide expresar mi naturaleza, envidio a la vez que desprecio la desdichada virtud de aquellos que aún ciegos miran el mundo a color. Con una presencia limitada por la infinidad del estado de adolecer el discurrir del tiempo, erro sin sentido hasta toparme conmigo mismo...

Una melodía titulada "Yo"

Como notas colgando de un pentagrama temiendo por su vida, nos preguntamos, ¿Qué hacemos aquí?, ¿Acaso hemos sido creados sólo para satisfacer y endulzar el oído de algún egoísta compositor? mientras algunos se aferran a su respectiva posición esperando a desvanecerse en una agradable vibración para poder cumplir su papel en ésta mórbida y fría pieza de "arte", yo intento escapar de la realidad que me ha sido impuesta, el momento se acerca, veo cómo el mundo a mi alrededor comienza a cambiar, todo ante mí va difuminándose en el espacio junto a un agonizante grito que acompaña a su muerte, no quiero formar parte de esto, tan sólo quiero ser el silencio que acabe con ésta casi perfecta melodía.  Veo el fin que viene hacia mí a toda velocidad y lo único que logro hacer en ese momento es soltarme.  Me pregunto si seré capaz de convertirme en una figura imposible de interpretar o seré consumido como el resto...

Cronofobia

¿No es lo mejor? la forma en que el tiempo logra que hasta nuestros momentos más dichosos terminen siendo recuerdos dolorosos que nos vuelven enfermizamente adictos a experimentar la nostalgia que provocan; amo cómo mis sueños son corroídos minuto a minuto hasta que tan sólo queda una estructura vacía que se hace polvo con ese viento que llamamos desilusión; si pudiera vivir dentro de aquellos pocos segundos perfectos que desaparecen sin siquiera darme la oportunidad de percatarme de su existencia, si pudiera ignorar las mofas del incontrolable sentimiento de frustración que produce estar expuesto a la sensación de un futuro incierto y a la vez monótono, encerrado entre aquellos lamentos casi perdidos que sólo pueden ser escuchados por una parte de nosotros que no logra aceptar el hecho de que el resto de su ser acepte vivir en un mundo que no está hecho para habitarlo en libertad. No puedo pensar en más que correr desesperadamente en sentido contrario al que corre mi vida pero las cadenas que me atan a mí mismo no pueden ser cortadas por nada, excepto, por la sangre de mi final.

Gélida Naturaleza

Tan fugaz existencia, nazco ahogándome en un mar de dudas y descubrimientos, nazco y comienzo a morir, muere la luz, muere el sonido, muere la belleza. Tan fría realidad, vivo sólo para morir, vivo perdido en el espacio que existe entre mi principio y mi fin, no encuentro luz, no encuentro paz, no encuentro dirección. Tan dulce final, vuelvo a nacer dentro de mí mismo, siguiendo un camino incierto floto inertemente siguiendo el patrón de una red llena de vida, incapaz de describir al yo que me rodea, admirando su perfección, aún confundido, despierto. Tan gélida naturaleza, sólo tengo un principio para poder tener un final. Qué soy yo sino un instante que transcurre dentro de mi infinito ser.