Mientras caía en el abismo más grande que pueda existir, decir que me encontraba entre la vida y la muerte seria adornar demasiado la realidad, comencé a fingir que todo estaba bien, construyendo un muro de lágrimas a mi alrededor que me impedían ver que estaba cayendo, pero el tiempo derrumbó esa pared y me hizo estar de nuevo frente a mi triste verdad; todo está mal, es como una reacción en cadena, ¿de qué sirve que hayan un millón de eslabones si el primero está roto?
si hay alguien cerca, por favor, que me dé la mano...
si hay alguien cerca, por favor, que me dé la mano...